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Esta es una semblanza de mi vida, un pasado rico de recuerdos, de años de lucha, un presente maravilloso y espero que con estos cimientos un futuro placentero y lleno de satisfacciones.
Mi nombre es Yesenia Carreño, nací en una pequeña población rural de Oaxaca, en el municipio de San Dionisio Ocotlán de Morelos, un distrito de las zona de los valles centrales del estado de Oaxaca, en ese poblado no existían los servicios, teníamos carencias en las comodidades pero muchas satisfacciones como familia. Soy la novena de 10 hermanos, mi padre fue un comerciante y se dedicaba también a la agricultura, el campo su máxima pasión; mi madre ama de casa. Mi padre fue un hombre ejemplar hasta en el último momento de su vida trató de sacarnos adelante a todos, siempre manejando la equidad para todos nosotros, nos inculcó buenos principios, pero el de la perseverancia, honestidad, lealtad y responsabilidad nos los tatuó en el alma. Siempre quiso que llegáramos más allá de las fronteras de nuestro rancho y no porque esto sea peyorativo sino por su visión de transcender a esa plataforma de desarrollo.
Me enorgullece decir de donde vengo, Oaxaca es una tierra maravillosa y esa base sobre todo de principios, respeto y convivencia nos forjó para siempre. En nuestro querido San Dionisio no había más que la escuela primaria, cuando teníamos la edad para cursar la secundaria todos mis hermanos y yo tuvimos que ir a la cabecera municipal de distrito, a Ocotlán que tenía instituciones hasta la secundaria, pero al momento de egresar de ahí para cursar la preparatoria y la formación profesional tuvimos que migrar a la ciudad de México. Me quedé huérfana de padre a los 17 años, cuando estaba por terminar el bachillerato, intenté ingresar a la UNAM a la Facultad de Derecho, pero fui rechazada 2 veces; sin embargo, con la idea firme de terminar una licenciatura, busqué empleo y logré pagarme una universidad particular, gracias a una beca que conseguí por mi promedio pagaba el 50% del costo de la educación con mis ingresos del empleo que tenía en ese momento. Esa parte de trabajar y estudiar fue la más dura ya que no fue nada fácil, en ese tiempo mi madre que había estado viviendo una temporada en la ciudad de México con nosotros, se regresó a Oaxaca y nos quedamos solos mi hermano menor y yo, de 15 y 20 años respectivamente, así que mi sueldo no me alcanzaba para mantener la casa y pagar la escuela pues a los 20 años no ganaba tanto.
En varias ocasiones quise desistir de continuar con mis estudios pero una fuerza muy grande de perseverancia me permitía luchar por mis objetivos, por mis planes, mis anhelos, sabía en mi fuero interno que no sería una más del montón, al menos nunca me considere así.
Terminé la licenciatura en Derecho, conocí a un hombre maravilloso que ahora es mi esposo, compañero de la universidad con quien he formado una familia. Siempre me apoya en todo, hasta en las ideas más absurdas está conmigo es mi socio y apoyo incondicional en todo lo que emprendo.
Creo que soy un ejemplo a seguir porque a mis 37 años y después de no tener absolutamente nada, he logrado ser socia de 4 empresas, en algunas soy socia con 3 de mis hermanas, en otras con mi marido, he logrado mantener un equilibrio con cada una de ellas, hago de mi tiempo lo que quiero, tengo una familia muy sólida formada por mi esposo y 2 hijas maravillosas de 8 y 5 años, tengo 2 casas completamente pagadas viví 20 años en el DF y fue lo máximo pero por mejorar la calidad de vida de mis hijas tengo 3 meses viviendo en Lomas de Cocoyoc en el estado de Morelos, con un clima sensacional, les dedico mucho tiempo a mis hijas todas las tardes, porque por las mañanas y en las noches trabajo en los asuntos que me ocupan mi vida profesional.
Gracias a la tecnología puedo hacerlo desde mi laptop, en casa y desde aquí doy servicio y seguimiento a clientes en cualquier parte de la república. Tenemos físicamente oficinas en el D.F., Monterrey y Guadalajara, contamos con servicios profesionales diversos de acuerdo al giro de cada empresa. Una de ellas se enfoca a la cobranza de cartera vencida, trabajamos para bancos y empresas de clase mundial y eso solo lo hemos logrado a base de perseverancia, responsabilidad, profesionalismo y honestidad con nuestros clientes. Incluso durante el 2006 fui secretaria de la Asociación de Agencias Profesionales de Relaciones Públicas a la que pertenece la primer empresa de la que soy socia con mis hermanas, y la toma de protesta fue por el enviado del Presidente Fox el Sr. Rubén Aguilar.
Así que de ser una niña de una comunidad rural en donde el único servicio era la energia eléctrica porque ni siquiera el agua potable ni el drenaje existían, ahora soy una empresaria que genera empleaos para ayudar a otras personas. He participado en diferentes entrevistas y he salido en periódicos y revistas. Lo más importante es el equilibrio emocional, laboral y financiera que permite estar realizada en todos los sentidos, me encanta ser mujer. Por supuesto que no todo ha sido fácil, al contrario nada me fue regalado, todo lo que tengo me lo he ganado a pulso a base de mucho esfuerzo, trabajo, desveladas, mal pasadas de comida etc., la satisfacción es buena. Mi lema es piensa en grande y serás grande.
Esta es una semblanza de mi historia ojalá pueda servir para motivar a otras personas que decaen y se dan por vencidas.
El mensaje es: sigan adelante, no paren de soñar, no se rindan, siempre hay una pequeña luz de esperanza para poder alcanzar la meta, los problemas siempre van a existir lo importante es la inteligencia con que los asumes y los solucionas, de ahí toma lo mejor para fortalecerte y día con día ser mar fuerte todo está en tu mente.
Recuerda piensa en grande y serás grande.
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